Clínica Especializada en Dolor Muscular y del Hueso

Terapia del dolor con rayos láser

Muchos autores han comunicado la reducción significativa del dolor con el tratamiento con láser de baja intensidad en paciente con dolor agudo y crónico. No se confunda con el rayo láser de alta potencia, que se utilizan para intervenciones quirúrgicas.

Se estima que la laserterapia es útil en el tratamiento de las alteraciones musculo-esqueléticas debido a su efecto analgésico, miorrelajantes, cicatrizante de los tejidos y bioestimulante. También se ha propuesto que el láser actúa a través de la estimulación de la reparación ligamentaria, por sus efectos antiinflamatorios y mediante la reducción del edema intersticial.

La laserterapia de baja intensidad también podría ser una alternativa terapéutica o adyuvante para la lumbalgia crónica con la posibilidad de prescindir del uso de drogas sistémicas (puede ver el artículo completo AQUÍ).

Muchos pacientes tienen temor al tratamiento con rayos láser. Sin embargo:

  • NO produce cáncer. La terapia con rayos láser no se debe hacer en pacientes que tienen un tumor maligno, porque puede favorecer su crecimiento, pero definitivamente no origina el cáncer. Si Ud. tiene dudas al respecto, puede consultar con el médico cirujano especialista en medicina física y rehabilitación.
  • NO es doloroso. Muchas personas sienten solo leve calor o parestesias, y a veces no se siente nada.
  • NO daña a los ojos. Para evitar que se lesione la retina, tiene que usarse lentes de protección.
  • NO produce quemaduras ni alteraciones de tejidos. Para evitar el daño, el tratamiento debe ser prescrito por un médico especialista en rehabilitación y debe ser aplicado por un tecnólogo médico licenciado en terapia física y no cuaquier persona empírica.

Ya me hice terapia con rayos láser en otra clínica y no funcionó. ¿Por qué tengo que repetirla en Cedomuh?

Lamentablemente, muchos lugares informales no colocan la dosis adecuada. La terapia con rayos láser también se usa en medicina estética, y éstos aparatos tienen muy baja potencia (solo actúan en la piel). No penetran en los músculos y articulaciones con dolor. Para ello, se tienen que usar aparatos más potentes. El alivio del dolor se consigue a dosis de 4 a 8 Joules/cm2 (la unidad de medida de potencia de los aparatos de láser), lo cual no suelen alcanzar los equipos usados para la estética de la piel.

Una evaluación y prescripción médica adecuada, y una aplicación a las dosis indicadas realizada por un fisioterapeuta calificado son las condiciones necesarias para un tratamiento exitoso del dolor muscular, articular y del hueso.