Clínica Especializada en Dolor Muscular y del Hueso

El ejercicio terapéutico para el alivio del dolor

¿Cuál es la diferencia entre el ejercicio y el ejercicio terapéutico para el alivio del dolor?

El ejercicio es el movimiento o actividad física regular con la finalidad de mantener o mejorar la salud, en una persona que está sana. Se puede practicar por cuenta propia, en un gimnasio, en clubes deportivos, etc. Puede ser supervisado por profesores de educación física, preparadores físicos o personas empíricas con conocimientos de “fitness”.

En cambio, el ejercicio terapéutico es el movimiento o actividad física destinado a restablecer la salud que ha sido perdida por una enfermedad o discapacidad. Por tal motivo, no lo puede hacer la persona por sí sola, ya que se encuentra delicada de salud, y tiene que ser supervisado por un profesional de la salud, es decir un médico especialista en medicina física y rehabilitación y aplicado por fisioterapeutas (tecnólogos médicos licenciados en terapia física). Si no se hace con el conocimiento de la anatomía y la fisiopatología de las lesiones musculares, articulares u óseas, el paciente puede que no mejore, o peor aún, empeore su estado de salud.

El ejercicio terapéutico no se suele realizar con aparatos o pesas propios de los gimnasios o clubes deportivos, se utiliza el propio cuerpo con asistencia del fisioterapeuta y del técnico de fisioterapia, utilizando pesas de pocos kilogramos, bandas elásticas de resistencia y algunos aparatos de ejercicios que no produzcan cargas excesivas sobre las estructuras lesionadas.

El ejercicio terapéutico debe basarse en:

  • Ejercicios de estiramiento y movilizaciones. Para mejorar los rangos articulares y estirar los músculos y tendones contracturados.
  • Ejercicios de fortalecimiento. Para mejorar el trofismo muscular y restablecer el movimiento perdido por la lesión o inmovilización.
  • Ejercicios de resistencia. Para que el paciente pueda retomar las actividades cotidianas.
  • Ejercicios de propiocepción. La propiocepción es la sensibilidad de nuestras articulaciones y músculos, lo cual permite conocer la posición de los mismos en el espacio. Con ello se regula la direccionalidad y los movimientos en forma automática. Por ejemplo, al caminar uno no está pensando en mover las caderas, rodillas ni tobillos, el movimiento se hace automáticamente y en forma armónica. Esto lo regula la propiocepción, la cual se suele alterar cuando la extremidad se inmoviliza por mucho tiempo, como cuando la persona ha sido operada y tiene que guardar reposo por mucho tiempo. Los ejercicios de coordinación, equilibrio y control de la postura tienen mucho que ver con la propiocepción.

Los ejercicios terapéuticos pueden aliviar el dolor crónico.

El ejercicios puede aliviar el dolor musculo-esquelético crónico, y puede ser muy efectivo para el tratamiento de muchas lesiones. Es muy conocido el alivio del dolor lumbar al fortalecer los músculos abdominales y lumbares, el alivio de dolor del hombro al fortalecer los músculos del manguito rotador, y el alivio del dolor de la rodilla con el fortalecimiento del cuadriceps, como ejemplos típicos.

Recuerde, si Ud. está bien de salud y solo quiere hacer ejercicios, puede hacerlo sin supervisión médica. Sin embargo, si Ud. tiene una enfermedad, una lesión o ha sido operado y requiere rehabilitarse, primero debe acudir a consulta con un médico especialista en medicina física y rehabilitación para evaluar su caso e indicar la fisioterapia, dentro de la cual se hara el ejercicio terapéutico con asistencia de un fisioterapeuta calificado. No confíe en personas empíricas “que hacen ejercicios de terapia física” o “ejercicios de rehabilitación”. Con la salud no se debe jugar.