Clínica Especializada en Dolor Muscular y del Hueso

¿Cómo reconocer a los charlatanes en medicina?

Los charlatanes en medicina han existido siempre. Desde los antiguos vendedores de pócimas mágicas y aceite de culebra, hasta los modernos vendedores de hierbas, suplementos y tratamientos alternativos, quienes usando los medios de comunicación, aprovechan de la ingenuidad de la gente para darles gato por liebre.

Puede leer el artículo completo del Dr. Elmer Huerta (Blog: Cuida Tu Salud, de El Comercio) AQUÍ.

¿Cómo es posible que sigan existiendo tratamientos falsos en la medicina actual?

Algunas de las razones de su existencia incluyen:

  • La falta de información y acceso al sistema de salud del público.
  • El natural deseo de la gente de vivir con más salud.
  • El efecto placebo que alivia los síntomas (por supuesto, temporalmente).
  • Las enormes fortunas con las que los charlatanes compran espacios en radio y televisión.
  • Por último (y lo más indignante), el aprovechamiento del dolor y frustración de la gente ante los límites de la medicina convencional.

Los siguientes son los trucos mas frecuentes que usan los charlatanes.

– Ofrecen  curas rápidas, sin esfuerzo y “garantizadas”, tales como hacer bajar de peso sin dieta ni ejercicios o hacer crecer el pene.

– Anuncian sus productos como una cura milagrosa para un gran número de enfermedades.

– Anuncian que pueden tratar problemas médicos que ya han sido desahuciados por la ciencia.

– Ofrecen productos que sólo ellos saben preparar y que aun “no han sido reconocidos” por la ciencia médica y usan palabras claves como “cura milagrosa” o “remedio antiguo”.

– Dicen que sus productos son 100% naturales y no contienen sustancias químicas.

– Anuncian tentadoras ofertas, como “compre 2 frascos por el precio de uno” o “llame en los próximos 15 minutos y recibirá un frasco gratis”.

– Presentan testimonios pagados de personas que aseguran haberse beneficiado al usar los productos del charlatán. Así, se tiene el calvo a quien le creció el pelo o la persona con cáncer que se curó después de haber sido desahuciada por los doctores.

– Mezclan ciencia con fantasía. Esto es muy común para profesionales de la salud que venden vitaminas, hierbas y minerales como el magnesio y selenio.

– Son muy afectos a usar a Dios en sus ofrecimientos y aparentan espiritualidad y religiosidad.

– Ofrecen garantía absoluta y devolución del dinero si el producto no funciona, pero ¡que hombre se va a quejar de que el pene no le creció con las pastillas que le vendieron!. El charlatán sabe muy bien que la gente acepta calladamente que la engañaron.

– Por último, y esto es muy triste, sabiendo que la gente está desesperada por algún caso grave en la familia, ofrecen solución al problema con sus medicinas naturales y milagrosas, diciendo “no perdemos nada con probar”.

Sin embargo, sí se pierde mucho:

  • La enfermedad avanza por no tratarse adecuadamente. Los pacientes con cáncer, diabetes, dolor crónico, y en general, enfermedades que no se pueden curar, pero que se pueden CONTROLAR si se tratatan a tiempo,  rechazan los tratamientos comprobados. Buscan los ritos mágicos y espirituales, “suplementos nutricionales”, “terapias con células madre, derivados de sangre, gases raros”, hierbas y pociones de origen desconocido. Todos regresan arrepentidos y muy graves al hospital, cuando la enfermedad ha avanzado y ya no se puede aliviar el mal.
  • Se pierde mucho dinero. Un paciente con enfermedad crónica incurable requiere cuidados especiales y una calidad de vida que evite el sufrimiento. Si se agotan los recursos económicos y vende sus pertenencias para una supuesta “cura milagrosa”, solo hará que sufra más.

El gran problema es que la charlatanería hace mucho daño al inocente usuario. Cuanta gente que se siente débil y cansada por ejemplo se deja llevar por la propaganda de una vitamina, de un suplemento mineral o de una hierba y posterga su visita al médico. Cuando un buen día vomita o defeca sangre y recién se descubre que tiene un cáncer del estómago o del colon, a quien echarle la culpa. ¿al charlatán que se enriquece con la venta de sus productos?, ¿a la ingenuidad de la persona? ¿a la falta de acción de la sociedad que no educa al público? ¿a la falta de acción de las entidades gubernamentales que no ejercen su función reguladora?, ¿al medio de comunicación que sin pensar en la comunidad que sirve, vende su espacio para lucrar con el engaño?

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